Un plato perfecto para los niños a los que no les entusiasma la verdura. Es importante hacer que se vayan acostumbrando a comer cada día más verduras y «disfrazarlas» un poco puede ser un buen comienzo.

Ingredientes para la boloñesa:

  • 2 berenjenas granditas
  • 1 cebolla blanca
  • 2 dientes de ajos
  • 3 zanahorias pequeñas
  • 5 higos secos
  • Medio pimiento rojo
  • Aceite de oliva
  • Tomillo
  • Albahaca
  • Sal
  • Pimienta negra

    Salsa de tomates casera

  • 1,5 kg de tomates rojos
  • 1 cebolla blanca
  • 3 dientes de ajo
  • Aceite
  • Sal

Elaboración:

Lo primero es precalentar el horno a 190º.

Lava y seca con papel de cocina las berenjenas. Córtalas longitudinalmente. En del interior de la pulpa le haces cortes longitudinales o en forma de rejilla. Unta tus manos con aceite de oliva y aceita las berenjenas, como si las acariciaras. Pon pimienta negra y mételas en el horno sobre papel vegetal. Los cortes del interior no deben llegar a la piel.

Hornea unos 40 minutos, pero depende mucho del tamaño de las berenjenas, lo importante es que estén blanditas y de color dorado, ve comprobando.

Una vez asadas, atempera y pélalas con una cuchara, desechando la piel. Pícalas en cuadradillos pequeños y reserva.

Mientras han estado las berenjenas en el horno. Picamos en cuadraditos chiquitos los ajos, la cebolla, el pimiento y las zanahorias. Sofríe con unas 6 cucharadas de aceite de oliva. A mitad de cocción añade los higos picaditos.

Cuando tengas un sofrito homogéneo, añade las berenjenas y rehoga, añade un poco de sal, tomillo y pimienta negra.

¡¡Mmmm, esto ya huele que alimenta!!

Añade la salsa de tomate, mejor casera, ¡claro!

Deja hervir a fuego muy muy bajito unos 15 minutos. Rectifica de sal y pimienta.

Esta boloñesa es perfecta para acompañar a la pasta, nosotros la hemos hecho con espaguetis canarios, de la linea BIO de La Isleña, que están muy ricos.

 

 

Servimos sobre nuestra pasta al dente y añadimos albahaca picadita. Podemos mejorar el plato salpicándolo con parmesano rallado.

La salsa de tomate, la cocinamos sin nada que le rectifique la acidez del tomate, para ello pusimos los higos en la mezcla anterior, le aportarán ese equilibrio al plato.

Nosotros, a la salsa de tomate casera nunca le añadimos azúcar, buscamos el equilibrio de sabores con zanahorias, calabaza, dátiles, peras, higos. Que le aportarán el dulzor que necesita la salsa para corregir la acidez del tomate y además aportan nutrientes y los más pequeños de la casa comen verduras de otra manera. Es importante llevar las verduras a la dieta de los niños y sobre todo que estén presentes en sus platos favoritos. Una salsa de tomate casera esta entre esos platos.

¡Hoy sin duda triunfaremos con este plato! Y podemos jugar, si hay niños en casa, a que adivinen los ingredientes.

A la falsa boloñesa le podemos añadir champiñones picaditos, carne molida si tienes, jamón cocido, jamón serrano (cuidadín con la sal entonces), soja texturizada y de todas las maneras quedará raquisima si le pones buen rollito.